Reforma migratoria, el muro de Trump y más

Mucho se habla estos días, debido a la toma del cargo del Donald Trump en Estados Unidos, de la reforma migratoria. Como argentinos, no nos quedamos atrás, y también es un tema que se plantea el actual gobierno en la Casa Rosada.
Sin embargo no podemos decir que es algo que surge ahora, como una urgencia, que no lo vimos venir y que es una agenda “nueva”.
Hace años que Europa viene sufriendo la llamada “crisis migratoria” porque un montón de gente se agolpa en sus costas, intentando llegar al primer mundo, para tener una vida mejor.
Igualito que los mexicanos con Estados Unidos. Pero ahora en Europa, que está pasando una crisis económica. ¡Aunque ahora también en Estados Unidos están pasando una crisis económica! Entonces hoy se dice: NO. Ya no más. Tenemos que cerrar nuestras fronteras y cuidar lo nuestro.
Con la caída del muro en el mundo se popularizó la visión de que el planeta es un gran todo global, que hay que derribar las fronteras, los muros. Podemos producir en un lugar, comprar en otro, vender desde otro. Esta gran libertad, nos permitía viajar, conocer, comprar cosas que antes no se podían obtener.
Muchos ya se dieron cuenta de que esto fue a costa de esclavizar pueblos, de buscar mano de obra barata, de inundar mercados, destruir industrias y trabajadores, empobreciendo a muchos pueblos. Esos que sufrieron el golpe de la globalización son los que hoy se agolpan de a miles en Europa y Estados Unidos, deseando una oportunidad, la supuesta oportunidad del mundo libre, que no pudieron tener.
Y a veces ni siquiera eso. A veces lo hacen porque su vida corre peligro, por la mera supervivencia.
Pero, ¿cuál es la respuesta que se les da nuevamente?. Ahora hay que cambiar el plan, esto no funciona, cada cual a su casa. A su lugar de origen. Hay que volver a construir “el muro”.
Si bien este argumento puede contener algunas trampas que nos parezcan atractivas, no es la solución a los problemas. Las trampas vienen porque algunos piensan que cerrar la inmigración será igual a vivir una economía proteccionista. Ojalá los estados aprendieran que tienen que producir su propia comida y sus propios bienes. Alentar su propia y única cultura, generar saberes, tener una masa crítica de intelectuales, científicos y artistas, una cadena productiva y generar auto abastecimiento en sectores clave, dentro de lo que les permitan sus medios. Pero no se construye el muro para eso. No, no. No soy ilusa en este punto y no tengo esperanzas de que así sea, al menos no por ahora.

Echar a los inmigrantes no es sinónimo de proteccionismo económico, nunca lo fue ni lo será.

En este punto quiero aclarar que no estoy hablando del muro de Trump, que es una gran operación de propaganda. El muro material no es nada, el tema es lo que significa, que es volver a la discusión de que la inmigración es el problema. Ese es el muro. Dibujaría un muro y lo titularía “esto no es un muro” porque el muro no está ahí, en la pared,-que de hecho ya existe en la frontera- el muro está en nuestras cabezas, en nuestra cultura, en nuestras relaciones sociales.
Y lo quiero aclarar porque alimentamos ese muro generando estas discusiones, estos chivos expiatorios con los inmigrantes. Y lo digo con dolor porque si la inmigración no hubiera sido permitida masivamente en Argentina, durante los años posteriores a la Segunda Guerra, probablemente no estaría escribiendo esto. Es el caso de muchos. Y es el caso de muchos de los que echan la culpa a los inmigrantes también.


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Rosina Castillo

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  1. Simón 27 enero, 2017 at 11:41 am - Reply

    Totalmente de acuerdo.
    Creo que lo que se discute es el sentido de la palabra “nacionalidad”. ¿Qué implica ser “ciudadano” (otra palabra rimbombante, sobretodo tratándose de Estados Unidos) de un país? Los Estados funcionan cada vez peor. Obvio que todos defendemos al Estado, pero no podemos dejar de reconocer que el Estado argentino del 2015 ahora ha empeorado, que el Estado mexicano desde comienzos de los 90 hasta ahora se desintegró prácticamente. Lo mismo pasa en Europa, en Estados Unidos, etc. El desempleo sube, la pobreza echa raíces, la violencia aumenta, los Estados no hacen nada para modificar esta situación. Más bien lo contrario. Funcionan más como una gerencia de conglomerados de empresas y asociaciones. Juegan al casino en Wall Street y lo que ganan (y pierden) se cobra en la ventanilla del Estado, de la ciudadanía, de “los pueblos”. Yo veo Estados cada vez más organizados y aceitados en robarle a las personas, canalizar fondos hacia las empresas y a su vez en erradicar cualquier brote de cultura contestataria y rebelde y plantar en su lugar distracciones, en impedir la organización justa de la sociedad. Si yo soy ciudadano argentino, estadounidense o mexicano, desempleado pero calificado (un inútil según parámetro del capitalismo) y la dinámica del Estado no hace nada por mejorar mi situación, sino más bien lo contrario (sube los precios en beneficio de los ricos, reduciendo presupuesto de hospitales y escuelas y empeorando sus condiciones) y a su vez veo que llegan masas enormes de inmigrantes. No voy a decir ilegales porque es algo totalmente relativo, no es como el incesto o el asesinato que está escrito mucho más hondo. Inmigrantes que llegan y consiguen trabajo. Y se atienden en los hospitales o por ahí acceden a prepagas. Y muchas veces son personas que están de paso, unos meses o unos años. ¿Qué debo sentir yo, ciudadano, frente a esta situación? Desde lo alto, la solidaridad es belleza pero ¿cómo sentir acá abajo? ¿Qué tengo de ciudadano si alguien “no ciudadano”, “no nacional”, puede acceder a lo que yo no tengo y “me corresponde”? No importa si ocurre por azar (como es en la gran mayoría de los casos). ¿Cómo tiene que responder un Estado que se ve desestabilizado, por un lado, por una crisis económica y por otro lado por una “crisis de inmigración”? ¿Se mantiene el concepto de “nacionalidad” aún mutando tanto y tan rápido en la práctica? Saquemos de lado la inmigración de lo que comúnmente se denomina como “delincuentes”. ¿Conviene dejar entrar a las personas de otros países con antecedentes penales? ¿Qué te hace pensar que no va a delinquir aquí? ¿Tener antecedentes penales significa una prohibición automática de toda humanidad? No sé. Tiro cosas.

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