Mural de Mariano Jiménez en San Luis Potosí

La desconocida “Ruta” de Mariano Jiménez


La historia no buscada: Artículo 1
Este escrito será parte del inicio de una serie de artículos, que haré a petición de algunos amigos. Petición que surgió a raíz de varias pláticas sobre algunos temas interesantes. Se titulará “La historia no buscada”.


Mi viaje de vacaciones: La ruta de Mariano Jiménez

¡Hola a todos!

En esta ocasión quisiera compartirles algunas cosas sobre mis vacaciones de fin de año, no para presumir o promocionar el tour que tuve la oportunidad de hacer, sino por la importancia de los sitios históricos en los que por fin pude estar y que me llevaron a hacerme muchas preguntas.

Antes que nada, quisiera aclarar que si algo he aprendido en lo que he estudiado, es que al igual que todos los países del continente —y muy probablemente del mundo—, la historia de las independencias es complicada, muy a menudo hay versiones diferentes o encontradas y muchas veces hay partes que no se mencionan por cuestiones académicas, políticas o simplemente para evitar complicaciones a la hora de hablar de cierto personaje o suceso. Por eso, la posibilidad de estar físicamente en el lugar de los hechos es algo muy preciado para mí.

Quisiera empezar mencionando un tema que antes ya hemos discutido varias veces entre nosotros, el tema de la “identidad de nuestros pueblos” —hoy no me profundizaré mucho en este tema, pero sí lo haré en una futura oportunidad—. Esa identidad está muy marcada en todos y cada uno de los procesos de independencia de las Naciones. Particularmente se puede ver en las figuras de los personajes que forman parte de ese proceso. Lamentablemente como lo veremos en el ejemplo que les platicare hoy, muchas veces esa parte esencial de los personajes históricos no se alcanza a entender por completo, por la omisión que se  hace de ella.

Bien, como saben soy de la ciudad de Monterrey, capital del Estado (o Provincia) de Nuevo León —aclaro para mis amigos no mexicanos—, en el noreste de México. Actualmente vivo en la Ciudad de México. La ruta entre estas dos ciudades es casi la misma desde tiempos de la independencia, y algunas desde la evangelización. La ruta de mis vacaciones fue: Ciudad de México – Querétaro – Guanajuato – San Luis – Coahuila – Nuevo León, llegando a ciudades claves en cada Estado, las cuales encuentras en el camino.

Aunque la independencia empezó en Guanajuato se extendió muy rápidamente a casi todo el país en la primera etapa de la lucha armada, gracias a importantísimas personalidades. Ganando adeptos y contras en muchas ciudades, más o menos de la siguiente manera: Miguel Hidalgo e Ignacio Allende en la zona centro y poniente (Guanajuato-Querétaro-Michoacan-Guadalajara, etc); José Mariano Jiménez en el noreste (Zacatecas – San Luis -Coahuila – Nuevo León); José María Morelos en el sur (Guerrero-Morelos-Oaxaca-Puebla) aunque éste murió 4 años después que los anteriores.

Ruta de Mariano Jiménez

Hidalgo, Allende y Morelos son los principales y más conocidos, de ellos podemos encontrar muchas referencias bibliográficas sobre su vida insurgente. Aunque en el caso del “Padre de la Patria”, Miguel Hidalgo (al que me referiré a profundidad en un escrito posterior), también existe una amplia biografía sobre su estudio y pensamiento filosófico, que lo pone en el centro de nuestro proceso de independencia, no sólo como iniciador, sino como verdadero padre ideo-filosófico de nuestra nación, una parte fundamental que es muy poco conocida. Sin embargo, como ya lo anuncié antes, de eso escribiré posteriormente, hoy me tengo que referir a José Mariano Jiménez.

Rostro de Mariano Jiménez

Si uno toma una biografía o simplemente el wikipedia, lo que veremos es al insurgente que se unió a Hidalgo y le ayudó a levantar la rebelión en el norte. Tal vez encuentre que estudió en el “Real Seminario de Minería”. Fue apresado junto con Hidalgo y Allende y después de fusilado, fue decapitado y su cabeza fue colgada junto a la de éstos en la Alhóndiga de Granaditas. Y aquí empieza el tema.

Como no me dejarán mentir mis amigos sudamericanos, siempre hay partes muy importantes de la vida de nuestros “próceres” que por alguna extraña razón, ya sea para bien o par mal, no se cuenta…

En el caso de Jiménez, hay un poco más que contar antes de seguir.

La “ruta” científica

Primero hay que hablar de algo muy importante, su andar intelectual. Jiménez fue un gran científico graduado del Real Seminario de Minería, que según el gran humanista y científico alemán, Alexander von Humboldt, en su libro “Ensayo Político sobre el reino de la Nueva España, fue el lugar más avanzado en el estudio de la ciencias en todo el continente:

El estudio de las matemáticas, química, mineralogía y botánica está más generalizado en México, Santa Fe y Lima. En todas partes se observa hoy un gran movimiento intelectual y una juventud dotada de singular facilidad para penetrarse en los principios de las ciencias. Ninguna ciudad del nuevo continente, sin exceptuar las de los Estados Unidos, presenta establecimientos científicos tan grandes y sólidos como la capital de México. Citaré sólo la Escuela de Minas… los discípulos de este último establecimiento llevan más adelante el análisis, y los instruyen en el cálculo integral y diferencial. Cuando restablecida la paz y libres las comunicaciones con Europa, lleguen a ser más comunes los instrumentos astronómicos se hallarán, aún en las partes más remotas del reino, jóvenes capaces de hacer observaciones y calcularlas por los métodos más modernos…[1]

Esto hay que tomarlo en cuenta para saber de qué “nivel académico” estamos hablando. De hecho, muchos de los maestros de la Escuela de Minería, eran grandes mentes científicas, que fueron “reclutados”—por decirlo de una manera—, por el director Fausto Elhuyar, a quien Humboldt se refiere como “el sabio Elhuyar” [2]. Él y su hermano, fueron los descubridores del elemento químico wolframio o tungsteno.

Mariano Jiménez fue alumno directo de una de esas mentes, Andrés Manuel del Río, quién fue el descubridor original del elemento ahora llamado ‘vanadio’, aunque él le había puesto el nombre de ‘eritronio’ [3]; —de hecho Jiménez tomó clases con él durante ese proceso—. Del Río también fue un joven prodigio y tuvo la oportunidad de estudiar en muchas escuelas de Europa, donde conoció a grandes personalidades científicas, sólo por dar un par de ejemplos: Humboldt en Alemania y Antoine Lavoisier en Francia. Por cierto, estuvo a punto de morir guillotinado, al igual que éste último [4].

En promedio, de la Escuela de Minería sólo se graduaban 1 de cada 4. Al final de cada curso que tomaban, los alumnos tenían que hacer una exposición pública de lo que habían aprendido… no era un simple examen de los de ahora. Bueno, daré un par de datos para dejar clara la idea de lo que representaba Mariano Jiménez. Una de sus investigaciones más importantes aún siendo estudiante fue la demostración de que el agua y el aire no eran elementos irreductubles, sino compuestos, ayudando así a echar por tierra la teoría del “flogistón” o “flogisto” que había sido aceptada durante todo el siglo XVIII [5]. Por último, se graduó con Summa Cum Laude, o sea, algo así como “con los máximos honores”.

Erudito en matemáticas y química, graduado en el más importante centro científico del continente, no sólo fue un insurgente, sino una gran mente científica, que a decir de algunos, de no haber muerto tan joven pudo estar en la lista de los científicos más importantes de la historia [6].

Esto es lo que yo llamo la “ruta desconocida” de José Mariano Jiménez, así es que no estamos hablando de un “revoltoso” harto de que le cobraran más impuestos o alguien que se movilizó por simple “descontento social” o por la famosísima, “lucha de clases” (de hecho era alguien muy pudiente). A sus escasos 30 años, ya había hecho todo, hasta ¡luchar y morir por la patria!. Realmente les recomiendo un pequeño, pero gran estudio hecho por la Universidad de San Luis Potosí, José Mariano Jiménez, el desconocido hombre de ciencia[7].

Volviendo a la ruta geográfica

Bueno, todo esto es importante mencionarlo porque mis vacaciones prácticamente cubrieron lo que podríamos llamar: La ruta de Mariano Jiménez.

Ya iniciada la independencia, al momento de separarse Hidalgo y Allende, Mariano Jiménez es enviado a levantar las provincias del norte. Su primer parada es Zacatecas y después su tierra natal, San Luis Potosí. Ahí organiza un ejército de 7.000 hombres y hace uso de sus excelentes conocimientos científicos fabricando él mismo 28 cañones, con los cuales avanzan hacia Matehuala. De ahí, después de pasar por Real de Catorce, se dirige a Saltillo y en el camino se encuentra con tropas realistas. Muchos de esos hombres desertaron y se unieron a Jiménez y la causa de la independencia. De ahí se dirigieron a Monterrey, donde el gobernador del Nuevo Reino de León se unió a la lucha. Cuando Jiménez se entera de las derrotas de Hidalgo y Allende, les manda una escolta y se une a ellos para ir hacia Estados Unidos. Jiménez escribe el penúltimo número del Despertador Americano —periódico donde se ponían los escritos de Hidalgo y las ideas y propuestas de la causa independentista—, explicando que ya acordó con los Estadounidenses (aunque les duela a los izquierdosos…jaja) la ayuda y que los están esperando en la frontera de Texas para proporcionársela…[8]  

Lamentablemente, eso nunca sucedió, pues en su camino fueron traicionados y entregados, fusilados y decapitados. Y como es bien sabido, sus cabezas estuvieron colgadas por más de 10 años en las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas, lugar de la primera gran victoria de la independencia.

Esquina donde estuvo colgada la cabeza de Mariano Jiménez en la Alhóndiga de granaditas
Esquina donde estuvo colgada la cabeza de Mariano Jiménez en la Alhóndiga de Granaditas

Cabe decir que Mariano Jiménez no fue el único egresado de la Escuela de Minas que contribuyó al proceso insurgente, de hecho varios de ellos, conocidos —aunque también muy poco— como “Hijos de minería” [9], también tuvieron un papel importante sobre todo en el inicio, y requieren un análisis propio que en un futuro escribiré.

Esto, investigado escuetamente por mí —que no soy un historiador ni nada por el estilo, sino un simple mortal con inquietudes—, fue o es, José Mariano Jiménez. Todo esto necesariamente me lleva a hacer muchas preguntas, pero inicialmente una: ¿Por qué no es presentado así?… y pareciera sistemático, porque cuando empecé a estudiar a Hidalgo, sin meterme tanto a todos los detalles y escritos sobre él, me encontré muchas más cosas interesantes y fundamentales sobre él, su formación y su pensamiento, que darían una mejor perspectiva del por qué de su lucha.

Bueno, ese fue mi viaje, ya de regreso también tuve la oportunidad de estar en otro par de sitios, mucho muy importantes en esta historia: la ciudad de Guanajuato y la ciudad de Dolores Hidalgo, como correctamente le llamó una amiga, el kilómetro 0 de nuestra Independencia. Pero ya les platicaré de eso en otra ocasión.

Mis reflexiones

En fin, este viaje me cambió la visión de muchas cosas y como digo arriba, me resolvió algunas dudas, pero me creó muchas preguntas más. No es que sea “mal pensado”, pero no puedo dejar de preguntar: ¿cómo es posible que con pocos recursos, sin buscar mucho y casi, casi sólo con mi curiosidad, haya encontrado esto sobre un personaje que me pareció mucho más importante y apasionante que lo que se nos enseña del mismo; mientras historiadores, académicos, guionistas, canales de televisión, etc. les parece poco “importante” o “atractivo”, o qué sé yo, y prefieren presentarlo de esa manera tan “X”? ó ¿por qué se gastan tanto tiempo, dinero y muchos otros recursos en “investigar”, “revisar” o simplemente en “reivindicar” figuras como el dictador Porfirio Díaz, en lugar de estudiar y dar a conocer más sobre personajes como José Mariano Jiménez? ¿Con qué objetivo? ¿a quién le conviene? ¿qué idea quieren poner en la mente de los ciudadanos o por qué crear simpatías con personajes ligados a una dictadura en lugar de un gran científico libertador?

Pero bueno, ya me desvié un poquito, pero para acabar la idea, amigos de sudamérica, piensen en esto, la historia es “la misma”, pero sólo con otros nombres y fechas…

Por ejemplo, existe un buen número de mentes científicas actuando al mismo tiempo en el continente en causas revolucionarias y que están ligados entre sí, algunas veces más directamente que otras. Como el caso de los hermanos Fausto y José Elhuyar, Celestino Mutis, José de Caldas, Peréz Calama, Humboldt, Bonplant —por mencionar algunos—, si viéramos el mapa, su actuar o influencia cubrirían desde México hasta Argentina. Pero como dije antes, ya me distancié y eso requiere de un análisis y escrito propio… que en algún momento no muy lejano, también les platicaré.

Por ahora, me despido. Les reitero la invitación a visitar mi país, pues hay muchos bellos lugares prehispánicos, naturales y hermosas playas. Pero si tienen la oportunidad también de hacer ese tour (la ruta de Mariano Jiménez), háganlo, les aseguro que no se desilusionarán… y claro está, invítenme que algo les podré contar de los lugares a visitar.


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Erik De León

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  1. Laura Flores P 5 abril, 2016 at 4:36 am - Reply

    Hola Erik! Por fin me doy tiempo para comentar tu recorrido histórico. Primero que nada, gracias por hacerme despertar el interés en ese aspecto tan sospechosamente eludido de nuestros próceres. Me parece muy importante hacer una “revisión” sobre la personalidad de gente que, como bien dices, no eran ningunos improvisados ni unos simples “revoltosos” que no tenían nada qué hacer y se levantaron en armas. Es muy impresionante saber que alguien a los 30 años, menos que los que nosotros tenemos, ya hubiera descubierto un elemento de la tabla periódica y sido un mártir de la libertad. Cuánto falta para que nos des a conocer uno màs?

  2. Ariel Trujillo 8 febrero, 2016 at 2:14 pm - Reply

    Las corrientes historiográficas son similares a las corrientes hídricas: varían según fenómenos climáticos. Creó que las formas de escribir a veces la direccionan los gobiernos y sus políticas educativas, no sólo repercutiendo en los educandos, sino en los educadores muchas veces. La búsqueda de objetividad es más fácil hoy en dia (globalización informática mediante) si uno observa cantidades fontales disponibles, pero supongo hoy la estética llega también a este campo y se vuelven “modas”. Los procesos geopolíticos historicos vinculados a la macro economía son, al menos para mi, donde parten los actores sociales. Los héroes, son muchas veces, construcciones de la identidad que un tipo de Estado quiere promover: no creó este mal tener un ” jedebediah springfield”(o como se escriba jaja), sólo hay que aceptar a humanos en un contexto donde en latinoamérica hubo que poner mucho “huevo”…a muchos no les gusta la revolución sólo les gusto el orden para escribir…sólo es cuestión de cuestionase y seguir cuestionando nuestras inquietudes Erik: nuestra mente revoluciona. Bienvenido comentario!

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